DESAFIO FORAMONTANOS 2011
Puesto: 114
Tiempo: 10:31:48
Distancia: 90 km
Dificultad física y técnica: Muy dificil
Organización: Excepcional
Mi opinión: 10 sobre 10
Antes de empezar el desafio no me podia imaginar donde me metia, una prueba increiblemente dificil, tanto física como técnica, una experiencia maravillosa que sin duda y si la salud me respeta repetiré el año que viene. Hasta la fecha creia que los 10000 del Soplao era la prueba más extrema para mi nivel, pero el desafio ocupa ahora sin duda el primer lugar en mi lista, tanto en dificultad como en experiencia inigualable.
Fotos de los participantes: Miguel mi compañero y yo
Los preparativos el día antes
LLega el dia de la prueba, y madrugón al canto. A eso de las 05:30 de la mañana en pie. Hacia bastante fresquito y me pongo los manguitos, no me podia imaginar el calor que pasariamos luego.
Una vez allí me junto con Miguel y nos damos unos paseos con la bici para calentar y aguantar un poquito los nervios.
Por fin dan las 8:00 y nos ponemos en la parrilla de salida. Como siempre los últimos, así no nos pasa nadie. Los primeros kilómetros son neutralizados para luego empezar con la dura subida a LLendemozó. Mi compañero Miguel empieza bien pero en las últimas rampas sufre más de lo habitual, no esta bien hoy el pobre con todo lo que se habia preparado para la prueba (posteriormente se tendria que retirar).
En el segundo puerto el calor empieza hacer acto de presencia, ya somos los últimos, pero bueno hay que tomárselo con mucha tranquilidad que esto es muy largo.
Ya sólo, sin mi compañero que tiene que retirarse por problemas físicos avanzo con la esperanza de contactar con los más retrasados.
La organización fué perfecta
LLego la hora
Primera subida del dia
En muchos tramos ni se distinguia el camino por el barro
LLegado el primer avituallamiento en la cima de Braña Mayor alcanzo a varios biker. Como algo, lleno el bidón y prosigo sin entretenerme mucho. Estoy haciendo un esfuerzo grande por adelantar tiempo y algunas posiciones, esfuerzo que luego pagaré.
Ahora recorremos la cima de Braña Mayor, a través de praderas, con un sube y baja constante hasta enlazar con la pista del Moral donde muchos corredores abandonan. Este terreno te va minando las piernas. De momento aún tengo humor para sacar fotos (arriba) pues a partir de aquí prefiero conservar las fuerzas para pedalear.
Hasta el avituallamiento de Ucieda no quedan muchos kilómetros pero se hacen enternos, no avanzo nada, senderos y más senderos, con mucho barro, ramas obstaculizando el camino, arbustos y muuucho calor.
Por fín llego a la campa de Ucieda, y que maravilla el personal de la organización, increible, todo atenciones, nada más llegar me recogen la bici y me la lavan, me llenan el bidón, me dan de comer, no tengo palabras para agradecer todas las atenciones recibidas.
Me repongo un poco y prosigo hacia una subida dura el Collado Barcenilla, y no os podeis imaginar (salvo los que estuvimos ese dia a esa hora allí), el calor que pasamos y lo que pude sufrir. En la subida intento avanzar posiciones (ya que bajando soy bastante torpe), logro adelantar algunas posiciones pero de repente.....PAJARÓN, me derrumbo totalmente, me mareo y a falta de 700 m de la cima tengo que parar. Me temo lo peor, el abandono ronda mi cabeza. Según algunos compañeros el termómetro llegó a marcar 41º, encima la subida carece casi por completo de sombras.
Paro, como algo, bebo y tras unos minutos reanudo la marcha, llego a la cima realmente cansado, me digo que avance todo lo que pueda. En la bajada me recupero un poco, y paso el control de Ruente por los pelos.
En el avituallamiento de Ruente no paro y sigo, avanzo alguna posición más, me dispongo a subir ahora Monte Aa. Tengo dudas serias de como responderé pero me anima que la subida tiene bastantes sombras y no es excesivamente dura.
Un compañero se une conmigo para afrontar la subida, lo agradezco, tambien se unen los amigos Del Carmen (José y Pedro) de San Vicente de la Barquera, que buena gente. Me voy animando, en la subida Pedro sufre calambres pero poco a poco restamos kilómetros al puerto.
coronamos y ya no dudo en terminar, el avituallamiento nos espera con los brazos abiertos y nunca mejor dicho, ahi están Paco y Yayón serviciales para todo (que ayuda nos prestaron durante el resto de la marcha!!!!!), así como la amabilísima gente de la organización.
El recorrido no da tregua, un sube y baja constante
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