BIERZO 151 (2011)
Localización: Bembibre
Distancia: 151 km
Dificultad técnica y física: Muy alta
Organización: Mejorable
Puesto: 41 (distancia 85 km)
Tiempo: 08:09:53
Hojeando el calendario ciclista y motivados por la zona en la que se realizaba la prueba (mis padres tienen una casita de verano en un pueblecito cercano), mi hermano Pablo y yo nos decidimos apuntarnos a esta prueba y la verdad que nunca me imaginé que podria ser tan dura...
La marcha que se disputaba un mes y medio despues del Soplao nos venia bien pues nos valia con la preparación que traíamos, las dos pruebas según nos comentaba la organización de Bierzo 151 eran muy similares, y la verdad que por la distancia y el desnivel eso parecia ser, pero un elemento importante hizo que la gran mayoria de los participantes o bien abandonasen o por el contrario, decidiesen terminar al menos la ruta corta (85 km), ese elemento fue el calor, y vaya calor, con temperaturas de hasta 40º.
Lo cierto y hablo por mí, pues mi hermano se adaptó fenomenalmente a la temperatura (viene de Badajoz y se mueve con esta temperatura como pez en el agua), es que tras finalizar el Soplao y posteriormente continuar con la preparación creia que podría con la distancia sin problemas pero el hundimiento fue total...
El viernes dia 1 de julio y tras salir de trabajar, monté la bici en el coche y me llevé a mi mujer y niño para Villaverde de la Abadia, el viaje fue corto y llegué para cenar y descansar. Mi hermano ya estaba por allí (él sí que venia de lejos, pues desde Extremadura la distancia es de 660 km aprox.) recogiendo mi dorsal y el obsequio, por cierto en este aspecto y aunque la inscripción me parece un poquillo cara, no estaba nada mal, un maillot bastante bonito y de calidad, además de una botella de vino.
A las 05:45 de la mañana, toca diana, preparativos, montamos las bicis y para Bembibre (a unos 30 km), la verdad es que no sabia que ponerme, pues aunque sabia que haría calor, por la mañana estaba bastante fresquito. Decido no llevar ni cortavientos ni camisa interior (decisión acertada), y eso si unos manguitos bastante finos pero que hacian su trabajo.
En Bembibre, ponemos en la bici el dorsal y el chip (no me hacia mucha gracia el chip, pues no estaba en el dorsal y teniamos que ponerlo con unas cinchas bastante cortas en la vaina de la cadena), en este aspecto un negativo, con el precio de la inscripción me parecia un poco cutre...
Ya preparados para salir, y tras sacarnos unas fotos con nuestros maillot del Soplao, nos colocamos en las últimas filas (siempre preferimos salir desde atrás y poco a poco ir avanzando posiciones lo cual te da más moral) y a las 08:00 iniciamos la salida los escasos 200 participantes. Ni mi hermano ni yo conociamos nada del recorrido, sobre el papel la ruta era bastante simple, con 6 ó 7 subidas, eso si algunas muy duras, pero la realidad era otra, descensos complicados,senderos, subidas durisimas que no aparecian en el perfil, pocos y confusos indicadores,etc.
En la primera subida, a los 7 km de la salida, dejamos los últimos puestos y vamos avanzando, tanto mi hermano como yo nos encontramos bien, es nuestro terreno. LLegamos a la cima (paisaje precioso por cierto) e iniciamos el descenso, con mucho polvo. Como siempre pierdo posiciones, pero no me importa, el objetivo es pasar el corte, y la marcha es muy larga. Nos saltamos el primer avituallamiento e iniciamos el siguente puerto, de nuevo estamos en nuestro terreno, adelantamos a bastantes corredores y nos encontramos en nuestra salsa, siempre juntos y como viene siendo habitual tirando mi hermano que esta finísimo, ha entrenado duro y sube con mucha facilidad. Coronamos y nos dejamos caer. En el descenso me equivoco de camino y detras de mí vienen dos más, les pido perdón pero la verdad que bajando a tanta velocidad y con las cartelitos tan pequeños que había era realmente dificil dar con el camino correcto, además no sería la última vez. Ya casi al final de la bajada, de repente para mi sorpresa veo un socavón que atraviesa el camino de lado a lado y la verdad es que no ví ningún cartel anunciándolo (no digo que no lo hubiera). La cuestión es que la bici me pega un bote que sino llega a ser porque me agarré fuertemente al manillar hubiera salido despedido cual objeto volador no identificado. Una chica que venia detrás parece ser que tuvo la misma sorpresa que yo pues oí un grito de exclamación bien alto.
Ya abajo mi hermano me espera en el avituallamiento donde revisamos las bicis, sobretodo la de mi hermano que emite un sonido con el freno de disco realmente insoportable. También observamos atónitos como se produce un altercado entre un chico que no queria respetar el desvio debido a la carrera y una persona de la organización. A todo esto reanudamos la marcha, de momento vamos bien, con el tiempo previsto y con ganas y fuerzas.
Iniciamos el ascenso al tercer puerto, que sobre el papel no es muy duro, pero lo duro vendrá despues, atravesamos una zona de senderos llenos de polvo, el recorrido es bonito pero muy duro para ser 151 km, el calor empieza hacer acto de presencia y entonces el camino se empieza a empinar de forma espectacular, que más que un repecho parecia un cortafuegos y exploto. Mi hermano va delante, fresco, subiendo como hace él, ligero y constante. Me paro y lamentándolo mucho le llamo, me temo lo peor, el abandono, uffff, ¡pero si estamos empezando!. Me tomo un gel, recupero un poco el ritmo cardiaco, como algo y espero recuperarme, pero mis fuerzas estan muy tocadas. Me subo a la bici y prosigo con mucha cautela. Un poquito más adelante adelantamos a otro participante que iba andando. Se suaviza la pendiente y me recupero, pero la pájara anterior traerá secuelas. Bajo un poco deprimido y aunque mi hermano me da ánimos y me dice que vamos con muy buen tiempo, yo no las tengo todas conmigo.
Paramos en un avituallamiento en el que hay la opción de desviarno por el circuito más corto, pero de momento no queremos saber nada. Bebemos, comemos y reanudamos la marcha, el calor ya es abrasador, nos espera un puerto duro, pero lo que viene luego es mucho peor...
Abandonamos la carretera y empezamos el puerto, donde muchos corredores ya empiezan a retirarse. De momento estoy con fuerzas y ni me lo planteo, pero la dureza de las rampas y el calor extremo me deja extenuado, no puedo más, le digo a mi hermano que como siempre en esta marcha marca el ritmo, que me paro, que no puedo más. Nos detenemos en un margen del camino y entiendo porque bajan tantos corredores para tomar el camino más corto. Tras un rato de pensarlo (aunque yo lo tenia claro) decido abandonar, otro tres chicos que estaban tambien parados a la sombra hacen los mismo.
El comentario de la mayoria de los participantes es el mismo, vaya salvajada de recorrido y ademas con este calor. Tomamos el camino más corto, pero que duro se me hizo, desde luego que precioso, pero durísimo, sufriendo como un perro y solo, pues mi hermano me había dejado hacia tiempo, avanzo penosamente, estoy derrotado y sólo pienso en la meta. En el descenso veo un turismo que trepa derrapando entre las piedras, al paracer alguien ha tenido un desfallecimiento y le están buscando. Me quedo alucinado, pues los medios son realmente escasos, un turimos intentando subir por un camino de cabras para ir a una emergencia!!!. Lo cierto que la cobertura en esas condiciones climatológicas era muy escasa, ni una moto, ni un quad de apoyo para ofrecerte agua, asistencia sanitaria o bien para abandonar. Muy poca cobertura, tienen que mejorar bastante este aspecto, pues la base ya la tienen, un recorrido duro y precioso aunque no para julio.
LLego al último avituallamiento y reponemos fuerzas, nos enteramos que hay muchisimos abandonos. Desde aquí ya todo es bajar y esperamos llegar cuando antes para poder comer y descansar, pero...nos equivocamos, hacemos unos cuantos kilometros y totalmente perdidos, tenemos que preguntar a un conductor que nos encamina a Bembibre. LLegando a la meta nos espera un chico de la organización que casi sin dejarnos llegar nos entrega el diploma y nos pregunta que recorrido hemos realizado! (pero para que coño llevamos el microchip), yo alucino con un participante que habiendo realizado el recorrido corto le dice al colega de la organización que ha terminado el mediano (bueno si está contento mejor para él). La verdad y según mi opinión un poquito chapucero.
Ya en el pabellón la comida y atención de la organización fue exquisita.
Mi conclusión es que la prueba tiene un gran potencial, los componentes de la organización derrochan amabilidad, pero con eso solo no basta para preparar y controlar una prueba tan larga y con participantes expuestos a caidas, golpes de calor, etc. Según mi opinión faltan muchos medios, como soporte mediante vehículos de apoyo en la carrera, asistencia sanitaria, mejores indicaciones, y otra fecha para el evento.
De todas formas el año que viene repetiré casi con seguridad con la esperanza de poder terminar y por mi hermano que no pudo terminar por mi culpa.